Curso de novios "Creados para amar 3.0": cuando empiezas un noviazgo “te conviertes en un don para el otro”

Más de 70 solteros, “jóvenes y no tan jóvenes” -como nos explica uno de sus organizadores- participaron el pasado sábado 8 de febrero en la jornada «Creados para amar 3.0» dedicada a reflexionar sobre la importancia del noviazgo como camino para una auténtica felicidad. A lo largo de la jornada, organizada por DIF Valencia, se trataron temas muy interesantes como las actitudes y cualidades necesarias para amar y estar dispuestos a una relación de pareja sana, los criterios de discernimiento o el noviazgo como un tiempo de prueba y conocimiento de la otra persona, y siempre con perspectivas de futuro. El día concluyó con Misa celebrada por el P. Vicente Cortina, L.C., y una comida.

Uno de los organizadores, JoseCa Arnau, ha preparado  la siguiente crónica.

Amar en tiempos revueltos, Teresa y Pura, psicopedagogas
La primera charla a cargo de Teresa y Pura, socias de un gabinete psicopedagógico, tuvo como eje central las actitudes y cualidades necesarias para amar y estar dispuestos a una relación de pareja sana. Algunas de las claves que ofrecieron son: elección correcta, negociación obligatoria, olvidarse de los mitos románticos, buscar la reciprocidad, desear conocer al otro y aceptar los desafíos.

Otro aspecto importante es la empatía, la capacidad de ponernos en el lugar del otro para entender mejor su forma de ver las cosas, para ello es fundamental la escucha activa o incluso ejercicios como parafrasear al otro para poner en común los puntos de vista e incluso ser asertivo en nuestras palabras.

Respecto a los posibles errores en una relación de pareja, suelen ser habituales los siguientes: creer que el otro va a cambiar, pensar que uno va a salvar al otro, ni contigo ni sin ti, lo que empieza mal termina mal, adictos a estar en pareja, tener miedo a estar solo, etc. De la misma forma que se analizan los errores se vieron las obligaciones, o lo que implica amar, aspectos como tener expectativas realistas, alcanzar el equilibrio personal, aprender a renunciar a deseos imposibles o reconocer los límites de una relación.

Especialmente interesante fueron los puntos que formaban las claves para una buena actitud en pareja: conquista a tu pareja todos los días, ten una vida propia, interésate por la otra persona, ten momentos exclusivos con la pareja, desarrolla una buena vida sexual, es importante mantener un buen contacto físico, no se es solo pareja sino también amigos. Una de las actividades más entretenidas fue el cuestionario de pareja que entregaron a los asistentes para que lo rellenaran en grupos, donde encontramos preguntas como:

* “¿Siento admiración por mi pareja?
* ¿Conozco su familia, conozco su nivel social, espiritual o cultural, es parecido al mío?
* ¿Conoce el otro qué importancia tiene la fe en mi vida?
* ¿Vais juntos a misa?
* ¿Creéis que en el amor va implícito el esfuerzo, la renuncia, la paciencia, el perdón?
* ¿Le dices cosas que le ayuden a crecer como persona?
¿Cómo elegir tu pareja ideal?, Javier Ros, sociólogo

A continuación el doctor en sociología Javier Ros dio una magnífica y apasionante charla donde comenzó incidiendo en la idea de que “el otro es un don de Dios”, y debemos saber que estamos creados para amar, “el ser persona está vinculado a tu vocación al amor” y hay que comunicarse con Él en el sagrario, en nuestra vida cotidiana. 

Cuando empiezas un noviazgo “te conviertes en un don para el otro”, lo cual significa como proyecto, “entregarse plenamente al otro sin reservas”. Hay una idea fundamental que destacó el sociólogo “tu mujer o tu marido será tu camino a la santidad” y en esa línea recordó que “hay mucha gente que tiene una alta exigencia pero también hay gente que se vende por acostarse con alguien”.

El noviazgo es un camino de discernimiento, de conocerse y que debe tener como fin el matrimonio para lo que es fundamental la idea de “quiero quererte”.La atracción física es fundamental para iniciar una pareja, también la capacidad de tomar decisiones, de apostar por mí y por el nosotros. Javier Ros afirmó: “Cuidado con el enamoramiento porque promete mucho y cumple nada”, pese a ello es un momento fundamental, “porque entre la atracción y el enamoramiento es donde te lanzas a conocer a otra persona”. Así mismo explicaba, que es la llamada radical en la vocación al amor donde ves las cosas bien en el otro aunque no sean reales, por ello el enamoramiento debe acabar para conocer la realidad de la otra persona. Para discernir bien en una relación hay que tener alguien cercano que te acompañe y ayude, porque uno mismo no puede, porque al final matizaba el sociólogo, “tú razón acaba dándote siempre la razón”. De la misma forma que los sacerdotes pasan varios años en el seminario, deberíamos hacer algo parecido, en cambio nadie nos ayuda a discernir en una relación de pareja y a la hora de tomar una decisión tan trascendental como es la de casarse. Y respecto a los problemas cotidianos, de pareja, de padres, etc., Javier Ros reconoce que siempre existirán porque nadie es perfecto salvo Cristo, si todos fueran ideales no existiría la figura de Cristo. Por ello es fundamental que “todo esté bañado por la luz de Cristo”. A destacar dos ideas:

· Nunca hay que idealizar al otro.
· Hay que ver en acción al otro, cómo trata a su familia o amigos para saber cómo es.

Criterios en el discernimiento:
· Que te atraiga y tenga firmeza en la Fe
· Que te haga crecer como persona
· Que te acerque a Dios
· La castidad es fundamental en el noviazgo

Para finalizar, realizó una brillante disertación sobre la castidad que definió como un sí al amor, es vivir a las puertas del cielo, es tener las actividades de Cristo, quieres amar tanto a la otra persona que la respetas en su integridad. Porque cuando se tienen relaciones sexuales con tu novio o con tu novia pierdes la objetividad sobre el otro y te impide ver al otro como es, porque solo piensas en la satisfacción sexual que te produce. La castidad no es una represión, es respeto por el otro, es la firmeza que supone el amor y la entrega absoluta. En el momento que hay relación sexual te obnubila el discernimiento. Y por supuesto siempre hay sufrimiento en una relación “que puede ser la puerta a la huida o a la profundización en el amor”. Y finalizó diciendo de manera alegre y positiva que “Dios tiene un plan para ti”.

La tentación es una oportunidad, Joaquín Mestre, sacerdote

El origen de la palabra tentación es griego y la primera vez que aparece la palabra es en la historia de Abraham cuando dice “tentó Dios a Abraham”. La tentación tiene una doble vertiente, positiva y negativa. Puede ser una prueba buena o mala pero la frontera no está clara, en cambio el sufrimiento es una prueba. 

Tentar o testar, probar algo, asegurarse que resistirá. Solemos pensar que tentación es igual a pecado y no es así. Sí que es cierto que para superar una tentación debemos pedir la gracia porque es superior a la fuerza del hombre. 

El noviazgo es una prueba, donde podemos ver la libertad que tenemos para casarnos o no.

El hombre tentado es el hombre pascual, la conversión es una tentación y solo tiene dos caminos: la satisfacción de sí y la justicia propia o la insatisfacción y desesperación. Un aspecto curioso es el de que a la libertad se llega por la desilusión, puesto que la ilusión (iluso) es la visión idílica de la realidad que nos lleva al error o la frustración. El sacerdote también explicó que la prueba es una señal de la gracia de Dios y debemos saber afrontarla como tal, porque “hay personas que creen que la vida es como un navegador de internet”, siempre piensan que puede haber otra cosa mejor, cómo estar ante un navegador con todas las pestañas abiertas. Y “en cambio la vida es como un folio con un espacio limitado”, y a la generación digital acostumbrada a un Word le aterroriza un folio en blanco. Debemos pensar que “todo lo que yo hago es importante y las decisiones que tomo son irreversibles”.

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